16 Agosto 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
| Tags: 2004, autobiografia, crítica social, dona, França, Irène Némirovsky, jueu, novel·la, política, realisme, urbana | Sense comentaris »
Suite française, Irène Némirovsky, Paris, Éditions Denoël, 2004
L’histoire la plus forte, la plus intense, la plus personnelle, de toute la trajectoire de l’écrivaine d’origine ukrainienne, est, sans doute, ce roman. Il est publié après sa mort et il est sauvé grâce à l’action de ses filles qui ont survécu à leurs parents. Le roman est clairement autobiographique ; Némirovsky parle de la France qui est occupée par l’armée allemande et qui devient un pays sans liberté. Les juifs, comme elle même perdent leur possibilité de vivre comme les autres et, aussitôt, comme finalement il arrive à l’écrivain, peuvent mourir.
Le roman est construit comme un vrai miroir de la société français du moment. Différentes familles offrent différents points de vue sur la nouvelle situation créée avec l’arrivée de l’occupation nazie : les Péricand, une famille de haute classe ; l’écrivain Gabriel Corte ; Charles Langelet ; Hubert (avec une trajectoire similaire à celle d’Adrià Guinart, le héro de Mercè Rodoreda à Quanta, quanta guerra…) ; les Michaud, entre autres. Némirovsky travallait beaucoup dans les dernièrs temps ; malgré tout, elle n’a pas la sécurité de pouvoir publier de son vivant: « Cher ami… pensez à moi. J’ai beaucoup écrit. Je suppose que ce seront des œuvres posthumes, mais ça fait passer le temps. » (Irène Némirovsky à Albin Michel, éd., 11.07.1942 ; page 26).
C’est la valeur de cette pièce littéraire au panorama des lettres européennes du XX siècle, comme Myriam Anissimov disait en Préface : « une œuvre violente, une fresque extraordinairement lucide, une photo prise sur le vif de la France et des Français : routes de l’exode, villages envahis par des femmes et des enfants épuisés, affamés, luttant pour obtenir la possibilité de dormir sur une simple chaise dans le couloir d’une auberge de campagne » (page 28). C’est une œuvre réalisée avec beaucoup de sentiments, « la rage au cœur » (page 42), devant de la réalité, « la guerre est perdue ? » (page 49). Et le sens de l’impuissance : « c’est une jungle, nous sommes pris dans une jungle… » (page 123).
La surprise devant l’invasion allemande est complète. Le parallèle avec la Première Guerre Mondiale né au début de l’histoire : « c’était étrange de voir à quel point les souvenirs de l’autre guerre étaient vivants ici. » (page 203). Les français ne savaient pas comment réagir devant une situation qui les avaient débordés complètement ; les protagonistes de l’histoire montrent leur contradictions, communes à toute la société : « Nous, nous sommes les moutons bons à tondre. Qu’on m’explique pourquoi ? » (page 267).
Et une conclusion magnifique, superbe : « Les événements graves, heureux ou malheureux ne changent pas l’âme d’un homme mais ils la précisent » (page 271). Finalement, les notes manuscrites de la fin du livre apportent le complément parfait pour mieux comprendre la vision de l’histoire que Némirovsky veut apporter dans sa dernière pièce, peut être, la plus complète, de sa vision du monde et des difficiles situations personnelles qu’elle devait vivre. Une pièce magnifique.
16 Agosto 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
| Tags: 2003, Asa Larsson, dona, nòrdica, novel·la, policíaca, política, psicològica, realisme, urbana | Sense comentaris »
Aurora boreal, Asa Larsson, Barcelona, Columna, 2009 (2003)
Com a un dels referents de la nova novel·la policíaca escandinava, el llibre de Larsson no aporta res en especial al gènere. Potser tan sols la magnífica descripció de l’ambient on se situa la història, la població minera del nord de Suècia, Kiruna. Un valor afegit si, com és el nostre cas, hem conegut recentment aquesta ciutat. La nit, el fred, la manca de llum, la solitud dels personatges, l’acció salvatge de l’assassinat inicial; tot això no seria d’igual manera en un altre espai narratiu.
La referència continuada a l’arribada del capvespre, o siga, a la desaparició completa de la llum, provoca en el lector una angoixa contínua davant d’uns esdeveniments on les dones són les autèntiques protagonistes de la novel·la. Rebecka Martinsson, una advocada establerta a Estocolm i que torna a Kiruna per a defensar la Sanna Strandgard, germana de la víctima (en Víctor) i, molt especialment, a inspectora de policia Anna-Maria Mella, l’embaràs de la qual no esdevé un problema per a dur endavant el seu treball en plena igualtat de sexes. Una església de vidre inventada, on conflueixen tres corrents religioses que esdevenen una mena de secta que distorsiona la realitat dels habitants de la Kiruna literària.
A l’igual que en la trilogia de Larsson, les referències als episodis reals de la història actual sueca ofereixen una versemblança i proximitat que atrau encara més el lector que coneix una mica aquella realitat. D’igual manera, l’autora incorpora passatges del passat dels protagonistes, moments de retrospecció, que serveixen per construir psicològicament els personatges i conéixer l’abast de la seua implicació en els conflictes construïts.
7 Abril 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
| Tags: 1994, Herta Müller, novel·la, política, Romania, rural | Sense comentaris »
La bestia del corazón, Herta Müller, Alzira, Bromera, 2009 (1994)
En línea con los anteriores libros leídos de la escritora en alemán, como El hombre es un gran faisán del mundo (1986), esta novela transmite angustia y sufrimiento por todos los lados. Müller profundiza nuevamente en la difícil y crítica situación de la minoría alemana en la Rumanía de Ceaucescu. En esta ocasión asistimos al planteamiento de una novela coral donde varios personajes, los cuatro amigos que centran básicamente la obra (Georg, Edgar, Kurt y la protagonista), presentan una serie de matices de la lucha individual y a la vez colaboración lectiva contra la represión de la dictadura. Un grupo de amigos que encuentran en la literatura la fuerza para seguir adelante: “buscábamos diferencias porque leíamos libros” (pág. 45). El anonimato de la protagonista-que se puede confundir, sin duda, con la propia autora-encuentra el contrapunto inicial con el relato del suicidio de la compañera de escuela, Lola, forzada sexualmente por los responsables políticos del centro donde estudia. La huida, bien sea física o mental, bien sea con el exilio en Alemania o con la muerte-suicidio, se ofrece como único contrapunto de unos personajes que no ven otra salida. La misma, el exilio, a la que se vio sometida la autora desde 1987.
Así, la crueldad de la exposición narrativa aporta un conjunto ingente de sentencias que relativizan el sentido último de la muerte: “cada muerte es como un saco.”(Pág. 7). Una insensibilidad ante el sufrimiento que ofrece unos personajes fríos, insensibles, que actúan a menudo como autómatas. Todo ello en un relato nuevo relleno de belleza poética- no estética-donde la prosa se convierte en una herramienta ágil, vigorosa, rítmica, que acompaña y seduce al lector. Con el símil que se inicia con el título: “la bestia de tu corazón es un ratón” (pág. 67). Una clara referencia a la escasa fuerza del corazón, los sentimientos, en el planteamiento de las conductas humanas. Un sentimiento de miedo que impregna los jóvenes protagonistas: “ante nuestras caras pasaba un grupo de animales que huían. Le dije a Georg: la bestia de tu corazón emigra.” (Pág. 74). Y la evidencia para la protagonista, sus limitaciones: “la muerte me silbaba desde lejos y yo tenía que correr para acudir a su lado. Casi lo tenía controlado. Sólo una parte de mí se resistía. Quizás era la bestia de mi corazón. ” (Pág. 93).
Una reflexión personal que fácilmente podemos entender los catalanohablantes, todo localizando la historia durante el franquismo:
* Los libros de la casa de verano habían entrado al país de contrabando. Estaban escritos en la lengua materna donde anida el viento. No en la lengua estatal como en nuestro país. Pero tampoco en la lengua infantil de los pueblos. Los libros hablaban la lengua materna, pero no expresaban la quietud de los pueblos que prohíben pensar. Creíamos que, allí de donde procedían los libros, todo el mundo pensaba. (Pág. 46)
20 Marzo 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
| Tags: 2009, Alemanya, Herta Müller, novel·la, política, queer, rural | Sense comentaris »
Todo lo que tengo lo llevo conmigo (Atemschaukel), Herta Müller, Alzira, Bromera, 2010 (2009)
Atemschaukel es el título original de la última novela de Herta Müller. Una nueva muestra de reflexión sobre los silencios que pueden mover las personas en una vida de inercia y que, en el caso de la autora, obedece a la voluntad de explicar la represión de los rumanos de cultura alemana después de la Segunda Guerra Mundial . Su propia madre fue deportada a la Unión Soviética y pasó cinco años en un campo de trabajo de Ucrania, el padre, también fue víctima. Sin embargo, esta es una novela de sensaciones, de reflexiones sobre los límites de la condición humana en las situaciones más extremas.
Müller, ofrece la desnudez de una comunidad, la suya, que pertenece a una cultura ajena a la nación que los oprime. Si la autora logró en 1987 salir de la dictadura rumana de Ceausescu, para instalarse en Berlín, sus personajes, no. Así, en esta ocasión, los protagonistas asumen con resignación la condición de oprimidos y luchan día a día por la supervivencia. Su protagonista, un joven de 17 años, es conducido a trabajar de manera forzada en la reconstrucción de la Unión Soviética. La paradoja de la historia fuerza la opresión de una comunidad que, víctima del nazismo, una vez acaba la guerra, son culpados de complicidad con la nación de la que heredan la cultura. Así, un personaje judío, David Lommer, también se ve sometido a la reclusión en el campo de trabajo, junto a otros miembros de la minoría alemana.
Esta es una novela que la escritora llevaba adelante con el asesoramiento del poeta Oskar Pastior, también originario de la minoría alemana de Rumania, quien murió en 2006. A partir de su experiencia, así como de otros que vivieron experiencias similares a la del protagonista, Müller ha construido uno de los textos más amargos e intensos de su trayectoria. Estamos ante una prosa poética elaborada, exquisita, sin concesiones al lector, donde una misma realidad es vista desde diversos puntos de vista. De manera similar a El hombre es un gran faisán en el mundo (1986), con un protagonista resignado, en Windisch, la historia final de Atemschaukel es una visión poliédrica de la realidad que se ve sometida a la particular visión del protagonista y de el resto de personajes que el interpelado. Con una construcción sintáctica concisa, precisa, la escritora ofrece el testimonio retrospectivo de Leopold Auberges, desde el primer momento de la deportación en el 1945 hasta el regreso de 1968, con la sencillez de quien explica “todo lo que tengo, lo llevo en el encima “. Veinti y cinco años vividos con el miedo de quien no sabe si podrá sobrevivir a la reclusión en el lager, el almacén donde las personas conviven como bestias.
Conocemos así una voz íntima, sincera, que aborda temas tan dispares como el absurdo de los políticos, la conciencia nacional de la minoría alemana en Rumania, la homosexualidad en una sociedad homófoba o anulación de la individualidad en beneficio del colectivo lectivo. Un tratamiento destacado es el de la expresión del apetito: “No hay palabras adecuadas para describir el sufrimiento del hambre”. Las palabras del protagonista son un preámbulo de la construcción del personaje simbólico del ángel del hambre, un ser omnipresente en la conciencia de los protagonistas. Una historia, pues, que ha tenido en nuestra literatura muestras destacadas, dentro de esta temática, como los libros K. L. Reich de Joaquim Amat Piniella o Los vencidos de Xavier Benguerel, así como el trayecto iniciático paralelo al conflicto bélico de Mercè Rodoreda en Cuánta, cuánta guerra … En el caso de de la escritora ganadora del Nobel, esta es, sin duda, su historia más compleja e intensa; la arquitectura narrativa que ofrece acerca a la perfección formal, donde todos los elementos insertados responden perfectamente a los objetivos iniciales de la autora: la denuncia de la opresión en todas sus formas. La referencia a la sencillez, a los trastos que acompañan al viajero por los caminos de sufrimiento de Herta Müller en sus relatos, configuran una obra maestra de la literatura universal.
9 Marzo 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
| Tags: 1986, Alemanya, Müller, novel·la, política, Romania, rural | Sense comentaris »
Herta Müller, El hombre es un gran faisán en el mundo, Alzira, Bromera, 2009, 1986
El primer libro que he leído de la premio Nobel de 2009 nos ofrece un relato breve fragmentado en cincuenta y tres capítulos de gran brevedad y expresividad. Una voz procedente del campo de la Rumanía germana, de donde es originario la escritora, que plantea, un año antes de su exilio definitivo en Alemania, la realidad paupérrima de este entorno. Con un silencio minucioso, el lector conocedor de la presión política del dictador Ceausescu puede entrever la velada crítica sobre esa realidad.
La novela se huele como huelen las historias de Centroeuropa de Thomas Mann o de Vassili Grossman. Y más aún Los días contados (1934) de Midlós Bánffry, que conocía tan bien el mismo espacio que Müller. En esta ocasión destaca, sin duda, el grado de sugerencia y de condensación de unas historias en minúsucula que en su conjunto nos aportan una atmósfera asfixiante, desesperada, de un hombre, Windisch, que no consigue huir de su condición de fracasado. Si la temática abordada no fuera tan sombría y oscura, podríamos hablar de una prosa lumínica, en tanto que la escritora ofrece en imágenes una gran cantidad de reflexiones y de paisajes que retratan un momento clave de la historia europea contemporánea. Windisch, hombre de pocas palabras, ofrece algunas de las afirmaciones, junto a los personajes extraños que lo rodean, más impresionantes de la novela: “El hombre es fuerte, más fuerte que las bestias” (pág. 10) . Todo ello, como expresión de la resignación del sufrimiento que sienten, una expresión que remite al título del libro, una comparación que ofrece la imagen más animal del ser humano.
Otras expresiones de la resignación son la confirmación de la falta de cambio, a través de la percepción “el tiempo se ha acabado”(pág. 23), que lo lleva a concretar “el tiempo no tiene agujas. Sólo giran las manchas negras. Se persiguen. Se empujan para salir de aquella mancha blanca. Resbalan por la pared y se convierten en el suelo.” (Pág. 24). La crueldad de aquella sociedad-marcada por la expropiación forzosa de las tierras a los agricultores-provoca la concreción de la metáfora que se convierte en símbolo de que el manzano de atrás de la iglesia “se comía sus propias manzanas” (pág. 38). Una especie de Saturno devorador de los hijos que permite entender al lector el grado de desesperación de los habitantes de aquella tierra. Un retrato en blanco y negro de una sociedad que mantiene la firmeza por un futuro en colores. Una prosa incisiva, minuciosa, que atrapa al lector desde el primer momento.