9 Mayo 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
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La dulce envenenadora, Arto Paasilinna, Barcelona, Anagrama, 1988 (2008)
Un nuevo descubrimiento del autor finés de El bosque de los zorros (1983) y El molinero udolaire (1981). Una novela divertida, sarcástica, donde la inocente protagonista, la anciana Linnea Ravaska, se defiende de la crueldad del sobrino Kauka y los dos amigos Jari y Pera. Como en otras historias del autor-muy especialmente, Delicioso suicidio en grupo (1990) -, el relato avanza en medio de despropósitos y situaciones surrealistas donde todo parece normal y cotidiano. Así, a la manera de Pere Calders, vemos una policía que no es consciente del problema (pág. 43) y que aboca a la protagonista a organizar ella misma su venganza.
Una visión crítica de la sociedad en apariencia acomodada donde el autor es originario,”Finlandia era la tierra prometida de la burguesía”(pág. 61), que como en la trilogía de Larsson, ofrece una realidad muy cruda y contradictoria donde el crimen y la inseguridad son compatibles con los medios físicos más bellos. En medio de la hilaridad, también hay espacio para la crueldad en línea a la literatura centroeuropea, como es el caso del Elfried Jelinek y sus duros retratos urbanos-recordamos especialmente, Los excluidos (1980) -, protagonizados por los tres delincuentes extorsionadores de la llamada coronela a la novela. En definitiva, una novela ágil y sugerente para concebir, una vez más, la lectura con un efecto positivo sobre la cotidianidad.
29 Abril 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
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Joaquim G. Caturla, Los ojos del perro, Valencia, Ed.. 3i4, 2010
En 2006, Caturla afirmaba en una entrevista: “después de El hombre de la estación (2005), con un poco de descanso, he empezado a escribir una nueva novela. Se trata de una historia contemporánea en la que abordaré temas como el amor y la soledad. Con ella pretendo cerrar la trilogía que empecé con La casa de las flores (1999) y El hombre de la estación (2005), que cuentan historias desarrolladas en nuestra ciudad. “. Es obvio que el escritor nos avisaba del libro que preparaba. Cuatro años más tarde, pues, podemos saborear una novela que ennoblece el habla catalana de Alicante, todo a partir de las vivencias y experiencias de un protagonista que se convierte en profesor de un instituto de secundaria de la ciudad ( Jorge Juan, sin duda).
Estamos ante el cierre (o apertura?) de la trilogía sobre la ciudad de Alicante que Caturla inició con las dos novelas antes referidas. En esta ocasión, el premio recibido ha sido el de Narrativa “Antonio Bru” de la Ciudad de Elche (2009). Del mismo modo, podemos encontrar una historia principal situada en la ciudad donde nació el autor. Una Alicante que se convierte próxima, cotidiana y familiar. A pesar del tratamiento local, el mérito de Caturla es el hecho de conseguir un deje de internacionalización en la plasmación de los sentimientos de los personajes. Así, cabe destacar la concreción de la angustia y del sufrimiento ante la muerte, con un deje de resignación ante la tragedia creada. Los personajes tienen, pues, un perfil psicológico bien trabajado que favorece la comprensión de sus actuaciones por parte de los lectores. Este es el caso de los dos protagonistas, el profesor Lorenzo Planelles (que nos recuerda en su desarrollo interno en la protagonista de La casa de las flores, Amelia) y el alumno de origen rumano, Petru Sandulescu. Caturla crea un sugerente paralelo entre las dos adolescencias, en el pasado, la del primero, en la actualidad, la del segundo, que sirve para entender elementos tan centrales de la historia como el mismo título. Una mirada de temor y de soledad, la del perro aislado, que define perfectamente el sentimiento de los dos personajes.
En definitiva, una lectura que se ofrece como un viaje hacia el eje cronológico de los personajes, partiendo de la cita inicial al Canto Primero de la Divina Comedia de Dante, una entrada en la selva oscura, en el infierno, que cada humano tiene ante sí. Una obra preciosa, bien elaborada y atractiva. Un viaje, en definitiva, por la narrativa en catalán más firme de la ciudad de Alicante. Un viaje por la luz de sus escritos, como la luz de Alicante.
10 Abril 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
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La pastoral catalana, Julià de Jòdar, Barcelona, Proa, 2010
Sobre la última novela de Julià de Jòdar, lo primero que el lector hace es afirmar la descripción que hace Julià Guillamon sobre el libro: “un libro de actualidad con ambición global, un relato psicológico con perspectiva histórica, una gran novela”. Más allá de las coincidencias que un lector puede tener con algunos de los comentarios habituales del crítico-a veces muy parciales y llenos de prejuicios-, en esta ocasión las suscribimos. Intuimos sin embargo, que con el tiempo, ésta será reconocida como una de las grandes obras del autor de Badalona. Bajo una apariencia sencilla, con una trama básica nos ofrece un montón de descripciones y de reflexiones de Cataluña y del mundo contemporáneo más próximo. Desde las luchas franquistas de los setenta a las incoherencias del estado democrático posterior, desde la Barcelona olímpica a las consecuencias que ahora se derivan, desde el triunfo de la revolución cubana en la resituación del gobierno de los Castro, todos estos elementos se concretan en historias secundarias, vivencias paralelas, de los personajes de la novela. Un hito histórico destacado es el triunfo del primer afroamericano, Barack Obama, en las elecciones de los Estados Unidos de América, que cierra, de forma paralela a los últimos acontecimientos de la novela, una trama intensa y llena de detalles.
Julià de Jòdar, fiel a su estilo reflexivo y crítico sobre la sociedad que conoce, estimula al lector con una serie de preguntas retóricas, puestas en la mente de los personajes, que potencian la captación de su esencia. Estamos ante una novela psicológica donde los personajes centrales, Pau, Erina, Àurea y Jack, ofrecen la desnudez de su mundo interior. Una etopeya que es remarcable en el caso de la primera pareja, que viajan hasta Miami-tras el interés del Erina para reencontrar a su amiga Àurea y poder ayudarle en el callejón sin salida en que se ha convertido su vida de pareja con Jack-, que se convierten en los elementos narrativos del escritor para reconstruir los acontecimientos sociales y políticos más destacados de la segunda mitad del siglo XX. El retrato de los dos protagonistas, Pablo y Erina, recuerda a veces las mejores páginas de la narrativa catalana psicológica, como el fragmento de introspección de ambos ofrecido en las páginas 46 y 47, que nos remite, por ejemplo, al relato de Carles Soldevila, “Una alarma”. El lector, espectador privilegiado del relato, absorbe las dos conciencias narrativas y obtiene la información completa sobre la realidad.
De igual manera, cabe resaltar la minuciosidad estructural de la obra. Con cincuenta y cuatro breves capítulos que impregnan de un ritmo vivo y latente en la historia, el autor incorpora diversas estructuras narrativas, como el de las cartas o correos electrónicos, junto a descripciones, noticias, notas, entre otros. Un montón de recursos para aliviar una novela que se ve impregnada, en ciertos ocasiones, de falta de agilidad discursiva.
El escritor enseña y muestra con la voluntad de analizar y ofrecer, en boca de los personajes, las incoherencias o las hipocresías que han marcado una generación-su propia- nacida y crecida con el deseo de luchar contra la represión de las libertades y para la obtención de una voz propia: “la mayoría de los que tenían veinte años en Mayo de 1968 se han hecho amigos del enemigo, han pactado con los cocodrilos, y ellos mismos se han metamorfoseado en reptiles.” ( pág. 107). Ante estos, Pablo García es presentado como: “no es un hombre de acción, sino un analista-técnicamente hablando, un intelectual, y en términos históricos, porque ya tiene sus años, un superviviente de los tiempos heroicos del progresismo juvenil europeo de los años sesenta del siglo pasado-. “(pág. 237). Un sentido crítico que nos remite a una lectura anteriormente hecha, El infiel (2000) de Francesc Bodí, un retrato también amargo del desencanto ante la falta de concreción de los objetivos percibidos durante la transición democrática de este país. Ser libres, autónomos, una voluntad latente en cada una de sus actuaciones, un objetivo de los personajes de la novela de Jòdar. Una generación que viene representada, entre otros, por los dos textos que preceden a la novela, el poema “Pequeña guerra”de Gabriel Ferrater y la canción “Future” de Leonard Cohen. Un buen preámbulo para que el lector entienda la base de reflexión de las casi cuatrocientas páginas posteriores. Una especie de banda sonora que puede acompañar la lectura de las historias secundarias de Paz y Erina.
En resumidas cuentas, podemos distinguir varias sentencias o reflexiones que pueden ser muy sugerentes para el lector:
* “La pasión nos devuelve a un estado primitivo.”(Pág. 20)
* “Son así, la generación del bolero. Mucho cantar los amores imposibles, hasta que tropiezas con un pendón que les dejaría morir más solos que la una … “(pág. 114)
12 Marzo 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
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Correspondencia de guerra, Manel Alonso, Alicante, Aguaclara, 2008
Este volumen de poesía de Manuel Alonso, con el que recibió el premio Paco Mollà del Ayuntamiento de Petrer en el 2008, se convierte en una buena muestra para entender la poesía publicada del autor en anteriores volúmenes que he leído. Un libro coherente con alguna de las reflexiones que podemos leer a menudo en su blog, Los papeles de Can Perla, así podemos leer en los poemas una visión crítica contra la mediocridad. Alonso se rebela ante la fuerza ingente de los medios de comunicación y la hipocresía de los políticos que roban la libertad a los individuos. El poeta denuncia las injusticias, tanto presentes en los medios de comunicación, que sitúa dentro del marco de las acciones contra las mujeres o contra los inmigrantes. Con todo, podemos encontrar un cierto deje de resignación en versos como “pero, también, somos los destinatarios de las mentiras que, / como una cadena, arrastraremos generación tras generación.”(Pág. 18).
Cabe destacar también la voluntad de dejar constancia de los poetas o los compañeros que son tenidos en cuenta a la hora de la composición poética. Así, el poemario se inicia con “Un poeta no es un corresponsal de guerra”, dedicado al difunto Manuel Garcia i Grau, en referencia a su libro La ciudad de la ira, o, más adelante, en “Europa, península que te multiplicas en penínsulas “, sobre El nuevo rapto de Europa de Lluís Alpera. Paralelamente, observamos una voluntad para resaltar la importancia de los recuerdos, del tiempo anterior: “El pasado sí existe” (pág. 21). Podemos discernir “Miniaturas”, unas pequeñas joyas, a la manera de los haikus, que a modo de sentencias o juicios, ofrecen la desnudez de la reflexión del poeta, dirigidos en varios momentos a cantantes como Víctor Jara o Raimon, o escritores como Vasili Grossman .
10 Marzo 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
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Isabel-Clara Simó, Hombres, Alzira, Bromera, 2010
Las veintidós dos historias de Isabel-Clara Simó tienen en común con los Veintidós dos cuentos (1958) de Mercè Rodoreda la cifra mágica que computa el total de relatos incluidos en el volumen. Con todo, nada más lejano de los objetivos rodoredianos son los cuentos de Simó, unas historias llenas de ironía, de sarcasmo y, en definitiva, de visión realista y a menudo deformada de la realidad masculina. Si en Mujeres (1997), la escritora abordaba, con un tono similar, la cotidianidad de la mujer en nuestra sociedad, ahora es el turno de los hombres. Sin embargo, encontramos dos precedentes en la misma autora, por un lado, Angelets (2004), los diez cuentos que abordaban de manera ácida y fuera de los tópicos de los niños, por otro lado, Queridos hombres (Una caricatura) ( 2001). En esta ocasión, el título ha sido más directo: Hombres. Todo ello, porque Isabel-Clara Simó continúa su brillante trayectoria como cuentista, uno de los géneros que desarrolla con un mayor dominio.
Si en Queridos hombres, la autora exponía su visión crítica hacia la conducta social del hombre, a pesar de ser consciente de que “he hecho una caricatura, grotesca y exagerada, como todas las caricaturas”(pág. 10), ahora, en Hombres, ha hecho una aplicación práctica. Ella mismo lo explica en el prólogo: “si me he acercado, literariamente hablando, ha sido con cariño, intentando entenderlos. Y a veces, claro que sí, condenándolos. ” (Pág. 5). Es evidente, para quienes conocemos la carrera de la escritora, que este libro nos hacía falta. Una visión irónica, humorística, sarcástica, incisiva, sobre la media parte de la sociedad que no siempre había sido motivo central de los relatos de una escritora que sabe como nadie retratar la cotidianidad. La autora busca la provocación y la reflexión, desde los títulos, como “La desgracia de ser hombre” o “No me gusta mi mujer”, al planteamiento de los conflictos de cada historia. Unas crisis que nacen también desde la admiración hacia la mujer, como “El tatuaje”: “Mi mujer tiene un coño peludo, muy sensual. A mí me encanta, pero, tía, cuando vas en bañador, depílate que no ves que hacemos el ridículo, tú y yo? ” (Pág. 43). Con todo, las crisis pueden resolverse de manera civilizada- lo proponía Carles Soldevila, en obras como en Civilitzats, tanmateix (1921), en Momento musical (1936) o en el relato “Una alarma” -, como leemos en “De tus a mis”-un título que nos remite de manera directa al de Pere Calders publicado en 1984 -.
Todo se relativiza, incluso, el sexo o el deseo. Así, con una referencia seguramente inconsciente a un relato anterior de la misma autora, “Placer de mujer”, leemos: “El deseo hembra está formado por otros ingredientes. [...] Una mujer que desea quiere sentirse deseada, y, como tal valorada. [...] El macho desea con furia. Incluso puede ser violento, si la cultura no le liga muy corto. Porque la suya es una hambre desesperada, atroz. Incluso depravada.” (Pág. 77). El cuento que con más insistencia remite al lector a un relato previo de la escritora es el de “Calcetines tirados por el suelo”, una aproximación a la realidad de la crisis de pareja en medio de las nociones de progresía y liberación que ya encontrábamos en ” Rosina, my darling ” de Historias perversas (1992), una joya, sin duda, este relato. Otro paralelo lo encontramos entre “No me gusta mi mujer” y “Amor de madre”, de Mujeres (1997), donde los reproches ahora se producen entre el marido que detesta su mujer y, en parte, su hijo cuando había acabado de nacer: “era feo con avaricia: arrugado, rojo, peludo más de lo normal …” (pág. 129). Bien sugerente es también la utilización de dos perros como centro de los relatos “Bobi” y “Mi perro star”, unos animales que, a pesar de las prevenciones personales de la autora, ya habían tenido un protagonismo destacado en el relato erótico “Perros ” de Directo al grano (2006). Y, “El informe”, una visión hilarante situada en el marco de la visión objetiva de unos alienígenas que describen la condición humana donde podemos encontrar explicaciones muy sugerentes como: “En la mayoría de la población humana, el nacimiento de una mujer pequeña, que llaman niña, les causa un gran disgusto”(pág. 110).
El libro es rico en discursos y estructuras. Así, hay una alternancia enriquecedora entre la primera y la tercera persona narrativa, así como con la incorporación de cartas e, incluso, de entrevistas, una estructura formal que guía un relato como “¿Dónde iremos a parar?”. La existencia de una segunda persona, de un tú incisivo, incrementa el efecto sarcástico del volumen, por lo que escuchamos al narrador dirigirse al pobre hombre y decirle:
Ahora bien, en público, con gente a tu alrededor, tienes que decir que ellas son superiores, en todo, que tienen más cualidades que nosotros y que no hay derecho, cómo algunos desaprensivos abusan de ellas. Y lo tienes que decir, hombre, tanto si te lo crees como si no (sobre todo si no te lo crees), si no quieres ser un proscrito. (Pág. 13)
En resumidas cuentas, estamos ante un gran libro, una gran lectura, donde la perspectiva de análisis permite entender, a pesar de la ironía, una concepción abierta, ambigua incluso, de la sexualidad masculina. Un toque de atención a la convivencia entre hombres y mujeres en nuestra sociedad con el estilo característico, directo e incisivo, de Isabel-Clara Simó.
18 Febrero 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
| Tags: 1930, crítica social, dona, Irène Némirovsky, jueu, novel·la breu, psicològica, urbana | Sense comentaris »
El baile, Irène Némirovsky, Barcelona, La Magrana, 2006 (1930)
Una nueva joya de la escritora de origen ucraniano. Una novela breve sobre la que tuve la suerte de ver este invierno en Barcelona la adaptación teatral, con Sol Picó como responsable de la parte de danza y de uno de los personajes claves, Antoinette. Una visión clara y amarga sobre la alta sociedad parisina, sobre las hipocresías que recaen sobre una familia de origen judío-el padre, el señor Kampf, -que ha ascendido socialmente a causa del enriquecimiento súbito por los negocios . La situación de crisis que provoca la organización de un baile de presentación ante la haute societé y el hecho de que no llegue nadie-debido a la fechoría de la hija-, vuelve a sus protagonistas-el ejemplar matrimonio de los Kampf – al lugar de origen, al mundo de las bajas pasiones y de la condición grosera del ser humano.
En medio de todo, un sentimiento autobiográfico, la pasión por el baile, como la misma escritora manifestó en cartas a sus amigas, después de haberse trasladado a vivir a Francia a raíz del estallido de la revolución soviética: “Je danse soir et matin. Il y a chaque jour dans différents hôtels des galas très chic, et ma bonne étoile m’ayant gratifiée de quelques gigolos, je m’amuse bien.”;(Suite française, Préface de Myriam Anissimov, Denoël, 2004, pág. 21).
Una cita acertada para indicarnos una de las pasiones de la joven Némirovsky, para entender qué había detrás de uno de sus primeros libros. Así podemos entender el valor de la prohibición de la madre a la hija rebelde de asistir al baile organizado-con el pretexto de que aún no tiene quince años-y su revancha.
La reflexión psicológica de la protagonista nos remite al tono localizado en textos de Carles Soldevila-más o menos, coetáneos-, como por ejemplo, Valentina (1933). Incluso, las declaraciones íntimas de Antoinette nos hacen recordar Aloma (1938) de Rodoreda. Una inocencia que traspasa en frases como “Pensaba, que tenía novio … Seguro que ahora se dan besos como en los libros. Él le debe decir: Te quiero. ¿Y ella? ¿Debe ser su amante?”(Pág. 41). Una confirmación, pues, del interés de los escritores de aquella generación y en ese momento para retratar un grupo social en ascendencia, el de las mujeres jóvenes, cultas y ricas, que se convierten en un espejo perfecto de la sociedad en la que se sitúan , sea en Francia, sea en Cataluña. Unas jóvenes que sienten la angustia de la injusticia de sus familias, como el caso de Valentina o el de Antoinette: “Me gustaría irme muy lejos, o morirme …”(pág. 47 ). Una novela clave para entender la obra posterior de su autora.
1 Febrero 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
| Tags: 1999, crítica social, dona, França, iniciàt, iniciàtica, Marroc, novel·la, Yasmine Chami-Kettani | Sense comentaris »
Cérémonie, Yasmine Chami-Kettani, París, Babel, 1999
Acerca de la boda del hermano de la protagonista, Khadija, el autor reconstruye la atmósfera de las familias marroquíes durante el tiempo de esa ceremonia. Khadija era una joven arquitecta de treinta y cinco años después de su divorcio. Ella volvió a vivir con sus padres y su voz muestra la contraposición de su vida actual y los recuerdos del pasado. Una historia entre el peso de la tradición y la voluntad de la libertad. Sus reflexiones se realizan con la ayuda de su prima, que también estaba en la fiesta familiar: Malika. La mezcla impregna la novela; los sentimientos contradictorios obligan a Khadija a mostrar su desesperación.
El punto débil de la historia es tal vez el concepto y realización del personaje principal. Khadija es el pretexto para la acción, pero al mismo tiempo, el objeto de reflexión. Sin embargo, el hilo del argumento se pierde a través de las historias secundarias, como la anécdota de Aisha, la prima perdida.
En Cérémonie, escuchamos la voz de una mujer que había luchado por su libertad: “Venga, mamá, no hay nada que hacer aquí, ves que no nos quiere” (p. 8), con respecto a la acción negativa de su padre. Pero una realidad, “está cansada de luchar, y de pronto tiene más deseo de huir”(p. 17), el paso del tiempo provoca en ella la percepción de esa realidad: no puede huír toda su vida. El momento más interesante es la complicidad construida entre las dos primas, Khadija y Malika; es la evocación de la fuerza moral y humana de las mujeres con este tipo de cultura donde las mujeres no han alcanzado la igualdad que conocen los hombres. Y, por último, un deseo simbólico, la falta de sexo “en secreto, ella ve a su hija a un marido invertido en doble, una niña sin sexo”(p. 49).
15 Noviembre 2009 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
| Tags: 2007, crítica social, dona, nòrdica, novel·la, policíaca, queer, Stieg Larsson, urbana | Sense comentaris »
La reina en el palacio de las corrientes de aire, Stieg Larsson, Barcelona, Columna, 2009 (2007)
Una vez terminada la lectura de la trilogía, el lector tiene la percepción de haber leído una gran fantasía. El diseño mental de una persona que durante mucho tiempo trató de luchar por las libertades y contra los grupos de acción represora de su sociedad, la sueca, de la que todo el mundo piensa que es un paraíso de paz y de armonía . Es cierto que los asesinatos de políticos de forma brusca en aquel país, como Olof Palme o Anna Lindh, rompieron la imagen idílica que los habitantes de otros países teníamos los países escandinavos. Como en todos los lugares, hay gente buena y mala, y es evidente que incluso en las zonas más civilizadas hay hipocresías, violencias, gente atormentada que provoca el desencanto y el mal en los demás. La trilogía de Larsson es eso, un reflejo de su sociedad y, de rebote, de la nuestra, de todas las sociedades aparentemente civilizadas donde la mujer, así como de otros grupos sociales, no ha obtenido aún la situación de igualdad para la que día a día tantos luchamos. Esta es la clave del éxito de Millennium, más allá del mito de la muerte del autor: el planteamiento de situaciones próximas, cotidianas, con personajes vivos, que piensan, dudan y que no se convierten, en absoluto, seres modelos para a nadie. En medio de todo, una perla, una construcción alegre, la figura de la Lisbeth Salander. Un elemento de transgresión silenciosa y silenciada que permite al lector abordar los conflictos planteados sin averiguar cuál será su evolución. Los personajes son imprevisibles, repentinos. Viven, eso sí, dentro de unos relatos que buscan el esquema policial, de novela negra. Pero Millennium va más allá.
Es cierto que la historia ha terminado. Más allá del debate que al parecer la familia, su compañera, tiene un inédito de 200 páginas, un cuarto Millennium inacabado, la evidencia, la muerte de Larsson, hace que sus personajes también mueran. Un silencio forzado. Por ello, el lector se encuentra ante un enigma, de una acción involuntaria: plantear en su mente que hubiera sido de Salander, de Blomkvist, y de tantos otros personajes que se han quedado en un punto sin camino. Mudos. Esta es la magia de la literatura, la libertad de inventar y de imaginar, que cada uno piense lo que quiera. De Millennium, ya no habrá más. Habrá quedado, eso sí, un fenómeno comercial de origen literario que, contra todos los pronósticos, ha demostrado que la literatura todavía interesa, que aún mantiene una fuerza en nuestra sociedad suficiente para que la vida cotidiana termine, para que todo el mundo hable de Larsson y los misterios de sus historias. La literatura, la novela, todavía está viva.
Un acierto, concretar el personaje de Salander como una persona afectada por el Síndrome de Asperger, un personaje que reconoce en su interior sus problemas de relación con la gente: ” Lisbeth Salander se escondió detrás de un cojín y siguió la conversación con una sonrisa. Se preguntó por qué tenía tantas dificultades para hablar de sí misma con las personas que se encontraba cara a cara, y revelaba sin problemas sus secretos más íntimos a un grupo de excéntricos completamente desconocidos en Internet.” (pág. 376). Una contradicción que, sin duda, hace entender mucho más la manera de ser y de pensar de la protagonista.
27 Septiembre 2009 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
| Tags: 1934, crítica social, decadència, Hongria, Miklós Bánffy, novel·la, realisme, Romania | Sense comentaris »
Los días contados, Miklós Bánffy, Barcelona, Libros del Asteroide, 2009 (1934) ["Trilogía Transilvana", 1]
La lectura del primer tomo de la Trilogía transilvana del escritor originario de esa zona te reclama, enseguida, el ansia por leer los dos volúmenes siguientes, Las almas juzgadas (1937) y El reino dividido (1940). Con una redacción minuciosa y equilibrada el lector va conociendo la historia paralela de dos primos de origen noble, el conde Bálint Abády que ha dejado una ocupación diplomática en el extranjero para convertirse en diputado en el Parlamento de Budapest, y de László Gyeróffy , pianista que después de la ruptura amorosa con la prima Klara, se verá abocado al alcohol y al juego. La historia contrapuesta de los dos jóvenes le sirve a Bánffy para construir el elemento más valioso de la novela, la crisis política de la monarquía austrohúngara al inicio del siglo XX y la decadencia de una clase social, la nobleza, ante los nuevos retos del mundo. Un mundo que acaba y que recuerda, sin duda, el Gattopardo de Lampedusa o el Bearn de Villalonga, como vemos en la página 378, una crítica mordaz a la falta de intereses de la nobleza acomodada del país.
Sin embargo, las referencias más inmediatas las encontramos en las disquisiciones morales y políticas de El hombre sin cualidades de Robert Musil, si bien, en ese caso, descritas desde la perspectiva austriaca. Este es el interés del libro de Bánffy, la visualización desde la perspectiva húngara, una nación de la que depende hasta ese momento la tierra transilvana del cual él mismo es originario; las reflexiones sociolingüísticas sobre el uso del alemán, el húngaro y el rumano son un buen ejemplo. La novela hace oler los bosques y las montañas de los Cárpatos, al igual que los palacios de la nobleza húngara o transilvana. Hay también una magnífica recreación de las historias tormentosas del Romanticismo, con Bálint Abády enamorado de Adrienne Miloth, casada sin amor y sometida a los malos tratos psíquicos de su marido. Todo ello, hacen de la novela un excelente ejemplo de la evolución de la narrativa europea del siglo XIX en paso al XX. Con elementos del Realismo, del Romanticismo, pero también con un pedazo de psicologismo, centrado especialmente en la construcción íntima del diputado Abády y su amada Miloth. Respecto a la construcción de los personajes, un elemento común a destacar, el planteamiento del desarraigo en cada uno de ellos. Una ausencia de seguridad de sí mismos, de falta de perspectivas, de necesidad de encontrar un pasado por todavía un presente en condiciones. Así lo manifiesta el joven pianista Gyeróffy: “Este sentimiento le acompañaba adonde fuera: sentía lo mismo en Budapest, en casa de sus otros parientes. Lo llevaba dentro como si la orfandad de su infancia siguiera viva en su alma adulta. No se encontraba en casa en ninguna parte, lo trataban siempre como un forastero, como a un extraño que no fuera de los suyos.”(Pág. 46).
9 Agosto 2009 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures
| Tags: 2009, aprenentatge, crítica social, eròtica, Mèxic, narrativa, pintura, realisme brut, Tryno Maldonado, urbana | Sense comentaris »
Temporada de caza para el león negro, Tryno Maldonado, Barcelona, Anagrama, 2009
Después de leer Casi nunca (2009), del escritor también mexicano Daniel Sada, descubrí este libro de Maldonado, también finalista del mismo premio que ganó Sada, el premio Herralde de Novela. Dos libros que beben lo que podríamos llamar realismo sucio, esto es, de una visión de la cotidianidad gris o negra, repleta de elementos violentos y de situaciones extremas, reflejo sin duda de la conflictividad que impregna una parte destacada de la sociedad de aquel país. Una imagen que los escritores de aquel país, así como la lectura anterior de Rogelio Guedea, Conducir un tráiler (2008), quieren ofrecer con la intención de mostrar lo que hay, pero a la vez de denunciar los excesos de unos personajes en permanente tensión.
El libro de Tryno Maldonado es distinto. Escrito en 99 breves capítulos, como una especie de prosa poética muy lejana de la belleza canónica, en los que conocemos la historia de la breve vida del artista y del terrible niño Golo, todo a partir de los ojos de su amante. Una revisión por las tensiones actuales del arte más intuitivo e inconsciente y de las paradojas que rodean el comercio de la pintura. Un libro para quienes consideran que la creación-pictórica, literaria, etc .- debe seguir teniendo alma y fuerza, más allá de las convenciones.