Constance (El quinteto de Avignon)
22 Enero 2010 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures | Tags: 1982, anglosaxona, cal·leidoscòpica, Lawrence Durrell, novel·la, psicològica | Sense comentaris »
Constance (El quinteto de Avignon), Lawrence Durrell, Barcelona, Ed.. Versal, 1982 (1985)
La tercera lectura del quinteto de Durrell me ha aportado el ejemplar más lineal y narrativo de todos los anteriormente leídos. Quizás el cuerpo de la serie, el eje central de una serie de historias secundarias y de personajes que se entrelazan en medio de los otros volúmenes. La historia plantea la relación de la protagonista que da nombre al libro, Constance, con sus hermanos Livia (que protagonizará, al parecer, uno de los últimos volúmenes de la serie) y Hilary. Constance se moverá entre el recuerdo de su marido, el malogrado Sam, y el nuevo amor de Affad, protagonista de Sebastián. El otro personaje destacado es el escritor Aubrey Blanford, con un papel primordial en Monsieur. Es muy sugerente la intertextualidad entre las novelas, concretamente la referencia al personaje literario que Blanford se inventa, su alter ego como escritor Sutcliffe y al que se refiere en esta ocasión (pág. 30), así como a la autoría de ficción que él mantiene sobre Monsieur o el Príncipe de las Tinieblas (pág. 304). Sin embargo, el trasfondo de la novela, la ocupación alemana en Francia, concretamente la situación sociopolítica en la Provenza, y la difícil coexistencia entre sus habitantes es la base novelística. El grupo de amigos formado por Constance, Blanford, Livia, Hilary, Quatrefages, Félix Chatto y otros representa la añoranza de la Provenza idílica de su juventud y no ocupada que todos compartieron. Una imagen ya referenciada en el castillo de Verfeuille de Monsieur y ahora definido como “el alegre grupo de Tu Duc” (pág. 23).
Es curiosa la referencia de Durrell al inicio del libro, en la “Nota del autor”: “este libro es una novela y no un libro de historia”. La advertencia no es gratuita y la distancia que sobre la realidad toma el autor tampoco; Durrell no quiere reescribir aquella historia, del contexto en que se mueven los autores y la que él mismo vivió. El uso que hace de los acontecimientos de la realidad es sólo referencial. Constance podría estar ambientada en otros lugares y en otros momentos y no perdería, en absoluto, su interés.
Siguiendo el tono preciosista de textos anteriores, Constance aporta al lector muchas reflexiones de referencias extraliterarias, como la expresión francesa entre chien et loup (pág. 32), esto es, la concreción del fin del día (a boqueta nit,, en nuestro catalán), que sirvió también de texto en la novela de Irène Némirovsky Les Chiens et les Loups (1940). El planteamiento de la difícil realidad de la guerra aporta pautas de interés para el lector actual como las siguientes:
“Los judíos extraen hasta la última gota de sangre de nuestro horror y arrepentimiento. Son maestros en el arte de exprimir. Tendremos que agachar la cabeza en su presencia por lo menos durante un siglo.” (Pág. 245)
“Toda Europa era un club de suicidas.” (Pág. 306)
“La mayor parte del amor caduca a causa de la saciedad y de la indiferencia.” (Pág. 310)
De igual manera, la interrelación de Constance con el colega médico, Schwarz, que se ampliará a Sebastian, y Cade, la sirvienta que le acompaña en Aviñón, se convertirá en el núcleo central de un relato con mucha fuerza constructiva y de crecimiento para el lector. Así, es plenamente avanzada la concepción de pareja sentimental de Constance y Affad, el Sebastián de la anterior novela que aquí desvela que es también su nombre (pág. 245), una relación que es definida como la propia de una “nueva era de amistad sexual” (pág. 263).
Esta es la novela central del quinteto, no en vano hay referencias a todas las demás, como son los casos mencionados, además de la referencia final a Quinx (pág. 311), una de las cinco esposas de Gampopa, dentro de las referencias metaliterarias de Blanford en sus libros. Una prueba más de la minuciosidad de la estructura narrativa del último gran proyecto de Lawrence Durrell.
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