Quería, en realidad, que todo fuera mentira y enigma, fantasía e ilusión, de manera diferente como me contemplaba delante de los espejos (Marta dibuixa ponts)
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La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina

6 Octubre 2009 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures | Tags: , , , , | Sense comentaris »

IMGLa chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, Stieg Larsson, Barcelona, Columna, 2009 (2005)

El segundo volumen de Millennium tiene una continuidad obvia en referencia a los personajes, Michael Blomkvist y Lisbeth Salander. Se ha escrito mucho últimamente sobre la falta de interés de este segundo volumen con respecto al primero, nada más cierto. Estamos ante una nueva escritura, con mucha agilidad, con un puñado de indicios que ligan perfectamente las historias secundarias del primer volumen. Una obra magna de quien estaba predestinado a recaudar un montón de lectores por el mundo y que su muerte impidió conocer.

Escuché una entrevista de Eva Gabrielsson, su viuda y compañera que, debido a problemas legales (no había un matrimonio civil entre ellos), ha perdido unos derechos en herencia que han quedado en manos de la familia (padre y hermano, según parece). Por ello, me hago eco de una iniciativa justa, de una plataforma que busca la recompensa al menos simbólica de esta mujer que lo acompañó durante más de treinta años: web.

De todos modos, es cierto que este segundo volumen no presenta un valor tan innovador como el primero. La expectativa que crea ante el lector desaparece en tanto que los personajes son conocidos, así mismo, el pasado de Lisbeth, con el descubrimiento de sus orígenes familiares, es uno de los auténticos motores de la historia. Una novela donde nuevamente la denuncia del maltrato de la mujer guía la acción de gran parte de los personajes. Una historia localizada en un espacio nórdico concreto pero que presenta un montón de semejanzas en cualquier ciudad occidental actual. Este es el valor de universalidad que ha provocado la expansión de su interés. Una búsqueda de los orígenes que acerca el texto al género picaresco, donde Salander busca y al mismo tiempo huye de lo que ella llama “Todo el Mal”. El origen de los problemas, la causa o motivación de sus acciones. Todos somos herederos de nuestro pasado y, cómo no, los personajes de Millennium así lo demuestran. Una herencia que queda en nuestras manos, el fruto de Stieg Larsson, un gran periodista cuyo mérito ha sido aproximar la literatura a tantos lectores que no siempre estaban próximos.



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