Seducciones de Marrakech
21 Julio 2009 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures | Tags: 1996, Josep Piera, viatges | Sense comentaris »
Josep Piera, Seducciones de Marrakech, Barcelona, Ed. 62, 1996
Tras conocer de primera mano la ciudad sobre la que escribe Piera, hay que observar decididamente que la situación ha cambiado trece años después. Marrakech continúa seduciendo, claro, pero han desaparecido los malos olores y la presión de sus habitantes (especialmente, los niños mendigos), como prueba, seguramente, de la acción de la policía que ha recibido la orden de proteger el turismo de la ciudad. Por ello, podemos leer el libro de Piera con añoranza de una esencia un poco perdida. Por ello, el hecho de haberlo tenido como compañero de viaje te permite contrastar como en un espejo cada sensación que el escritor te ofrece. Este ensayo-libro de viaje es distinto a los anteriormente publicados por el autor, como El risco verde (1982), Verano griego (1985) o Un bellísimo cadáver barroco (1987); Piera es más disperso y capta distintas imágenes (sobre todo en el última parte, la más poética y al mismo tiempo narrativa, “Instantáneas”) que le han interesado. Es selectivo, no totalizador. Quizá esta reducción o selección es la que provoca la sensación de vacío o de necesidad de más comentarios o impresiones sobre esta ciudad y su entorno.
A pesar de todo, la poeticidad de Piera aporta frases sugerentes, como en los libros anteriores, que hacen entender el espacio descrito:”Todo es bello, y vivo, en Marrakech, también las miserias. Del olor a pixums al hechizo de las especies de las rosas que llenaban los bassiets de una fuente pública [...]. Marrakech es medieval, es el jardín y el desierto” (pág. 22); “la plaza Jemaa el Fna es el espejo donde se mira y se muestra Marrakech. [...] Tomar un té en una terraza, teniendo delante la humanidad de Jemaa el Fna, es tomar posesión de la ciudad. ” (pág. 81). Unas reflexiones sobre la lectura, fiel acompañante del viajero, que son dignas de ser reproducidas: “La lectura hace viajar por los escenarios y los pensamientos de los demás. Leer es un viaje inagotable, un viaje sedentario.”(pág. 61-62). Y un buen recuerdo, un buen precedente, Las voces de Marrakech de Elias Canetti.
Deixeu un comentari