Quería, en realidad, que todo fuera mentira y enigma, fantasía e ilusión, de manera diferente como me contemplaba delante de los espejos (Marta dibuixa ponts)
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La identidad

15 Febrero 1999 | Autor: carles | Categoria: Quadern - Lectures | Tags: , , , , , | Sense comentaris »

la identitat kundera

La identidad, Milan Kundera, Barcelona, Destino, 1998 (1997)

A primer golpe de vista, esta narración de Kundera no parece diferente a sus anteriores. Como en La inmortalidad (1990), el autor sabe hacer de la anécdota una historia, una narración. Y aquí tenemos el mismo, una mujer, Chantal, en la crisis de los cuarenta y tantos, cuando ya no tiene la menstruación, con una relación (segunda) con Jean-Marc, un poco más joven que ella, y con la ilusión de la primera relación. Ella recuerda en todo momento la muerte del hijo pequeño que desencadenó la ruptura del primer matrimonio. Desde aquel momento sólo aparece la terrible cuñada con los terribles hijos que ella rechaza. La relación se mueve en todo momento en un punto de insatisfacción permanente. Ella recuerda el hijo, y aunque feliz, no se encuentra realizada con Jean-Marc. Un buen día dice que “no se fijan los hombres”y él intenta darle satisfacción con la invención de un admirador secreto que le escribe cartas. Ella permanece ilusionada con el secreto, sin decirle nada, aunque poco a poco localiza la verdadera identidad del amante. Él, que desconfía de su silencio, fuerza la situación. Después del malentendido, con la presencia de la cuñada y los niños, ella decide irse sin saber dónde, finalmente en Londres, el nuevo túnel que une Europa con las islas Británicas, y él la sigue, pero no se encuentran. Todo resulta ser un sueño, un sueño que refleja la infelicidad, la insatisfacción de ella, porque realmente no encuentra su verdadera identidad, desde que cambió su vida tras la muerte del hijo, trabaja, hace muchas cosas, conoce mucha gente, tiene un nuevo amor, pero no se encuentra.

Kundera desvela una vez más el interior insatisfactorio del hombre urbano, en un ambiente grisáceo que fusiona las sensaciones de la Praga natal y del París residente. Los personajes se mueven por inercia, recuerdan las antiguas roturas, pero en la actualidad se sienten extraños en sí mismos, sin fuerza y aliento para hacer nada. Sólo saben que se sienten mal con ellos mismos. Un estudio cuidadoso sobre la búsqueda de la identidad.



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